La piel tiene memoria y la posibilidad de generar un cáncer de piel por sobreexposición a los rayos UV (rayos ultravioleta) es real. En Chile durante 2020 se detectaron más de 850 casos nuevos de melanoma, el tipo de cáncer de piel menos común pero el más agresivo.

Si bien la exposición a los rayos UV proviene principalmente del sol, en las últimas tres décadas ha aumentado el uso de fuentes artificiales en forma de dispositivos de bronceado artificial, como solariums. Esta exposición deliberada con fines cosméticos aumenta la incidencia de los principales tipos de cáncer de piel: en 2009 la OMS incluyó la exposición a camas solares o solariums como agente cancerígeno para los humanos.

Varias instituciones de salud en el mundo han alertado que las camas solares o solariums emiten niveles dañinos de radiación UV y presentan un riesgo directo de melanoma, independiente del tipo de piel y de la exposición solar. Hay dos tipos de radiación ultravioleta (UV) que penetra la piel y son calificados como B (UV-B) y A (UV-A):

  • Los rayos UV-B penetran las capas superiores de la piel y son los principales responsables de las quemaduras de sol.
  • Los rayos UVA penetran las capas más profundas de la piel. A menudo se le relaciona con reacciones alérgicas (sarpullido)
  • Tanto los rayos UV-B como los UV-A dañan la piel y pueden ocasionar cáncer de piel. Las lámparas de bronceado emiten radiación UV-A y UV-B.

La FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) aconseja limitar la exposición a la radiación UV natural del sol y evitar por completo las fuentes de rayos UV artificiales como las camas de bronceado. El Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés) también ha alertado en varias ocasiones sobre la relación entre solariums y cáncer de piel:

  • Se cree que la exposición a la luz UV del sol es la causa de la mayoría de los melanomas, pero hay pruebas que sugieren que algunos pueden ser consecuencia de la exposición a camas solares.
  • Las camas solares emiten rayos UV que aumentan el riesgo de desarrollar cáncer de piel, tanto para melanoma maligno como para otros cánceres de piel
  • Muchas camas solares emiten mayores dosis de (UV) que el sol tropical del mediodía

Los riesgos adicionales asociados a la exposición a rayos UV en camas solares incluyen quemaduras solares, envejecimiento acelerado de la piel, inflamación de los ojos y sistema inmunológico debilitado.