Usar mascarilla y lentes no son suficientes para brindar una total protección solar, aclara la dermatóloga Marlene Rubio, colaboradora de Fundación Vi-Da.

Ahora que el verano quedó atrás y entramos al otoño, exactamente el sábado 20 de marzo de 2021 a las 06.37 horas, ¿recordaste que debes protegerte del sol todo el año para prevenir cáncer de piel?  dermatóloga Marlene Rubio, colaboradora de Fundación Vi-Da, da consejos de prevención solar para evitar cáncer de piel y melanomas.

Cualquier lunar, llaga, imperfección o cambio inusual en el aspecto, o la sensación de un área de la piel, podría ser una señal de cáncer de piel o melanoma, que es el tipo de cáncer más agresivo y mortal. En Chile, durante 2020 se diagnosticaron 857 casos nuevos de melanoma y 302 muertes por esta causa. El melanoma puede ser causado por factores genéticos, pero hay variables ambientales, como las quemaduras solares, que podemos prevenir. La detección temprana también favorece el tratamiento.

La doctora Rubio detalla los tipos de melanoma: “El melanoma es un tumor maligno de los melanocitos que se puede localizar en cualquier parte del cuerpo.  En general, los melanomas en la cara pueden ser melanomas de extensión superficial o melanomas lentigo maligno; los melanomas nodulares son lesiones más grandes que aparecen en espalda y pecho; y los melanomas que están en las uñas se denominan melanoma lentiginoso acral. Los melanomas pueden estar también en las mucosas, en los ojos, en la boca, en los pabellones auriculares, en las uñas e incluso pueden tener diferentes formas de presentación”.

¿Qué debo hacer si detecto algunas de esas lesiones?   

“Acudir al dermatólogo”, dice la doctora Rubio. “El dermatólogo no solamente realiza una evaluación clínica, sino que también se vale de herramientas que nos permiten observar la lesión, ya sea con un dermatoscopio, que es un microscopio de epiluminiscencia y nos permite ver con más profundidad la piel para ver ciertas estructuras que me pueden orientar para ver si realmente esa lesión es maligna o si es necesario realizar una biopsia para descartar la presencia de la lesión melanocítica que es sospechosa de ser melanoma, o por el contrario, descartarlo”.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), 1 de cada 2 casos de melanoma presenta la mutación del gen BRAF, conocido como BRAF positivo o BRAF+. Esta mutación es responsable del crecimiento descontrolado de los melanocitos y la consecuente aparición de tumores. Existen exámenes específicos para detectar esta mutación, que permiten el uso de terapias dirigidas eficaces y seguras. La doctora Rubio explica que el BRAF es una proteína que ayuda a controlar la reproducción celular. Las versiones mutadas de estos genes son llamadas oncogenes, “que van a generar una cascada que produce crecimiento celular. En algunos melanomas, sobre todo en los nodulares, en las lesiones de la espalda, puede estar activada esta mutación. Normalmente se detecta con tests específicos y existen tratamientos para esta mutación”, agrega.