Cada 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma, por iniciativa de la Lymphoma Coalition y tiene como objetivo dar a conocer a la población esta enfermedad y poder reconocer los síntomas a tiempo permitiendo un diagnóstico precoz. Por eso, conversamos con la Dra. Carmen Gloria Vergara, jefe Servicio Hematología del Hospital Regional de Rancagua, para conocer más de esta enfermedad.
1) ¿Qué es el linfoma y cuál es su causa? ¿Cuál es su incidencia en Chile?
Los linfomas son cánceres que afectan principalmente el sistema linfático – ganglios -, pero algunos tipos pueden afectar cualquier órgano del cuerpo. Se producen por alteraciones genéticas que la persona va adquiriendo a lo largo de su vida, no nace con estas alteraciones.
Comparado con los tumores sólidos, su incidencia es baja, llegando a aproximadamente un caso por cada 10000 habitantes en Chile.
2) ¿Cómo se diagnostica un linfoma y cuántos tipos de linfoma existen?
Los linfomas se diagnostican por biopsia ganglionar. Existen principalmente dos tipos: los Linfomas Hodgkin y No Hodgkin. Cada uno de estos tiene varios subtipos. Del Linfoma No Hodgkin existen más de 30 subtipos, y cada uno, tiene diferente pronóstico y tratamiento.
3) ¿Qué señales o síntomas nos podrían alertar de la existencia de un linfoma? ¿Qué factores podrían influir en su aparición?
Los síntomas que pueden alertar son, por ejemplo, el aumento de volumen ganglionar de más de un mes de evolución. Los ganglios pueden ubicarse en el cuello, axilas e ingles, pero a veces pueden estar dentro del tórax o abdomen, y no detectarse con la palpación. No existen factores externos que puedan influir en su aparición.
4) ¿Qué tipos de tratamientos existen para tratar un linfoma? ¿Están cubiertos por el sistema público de salud?
Algunos tipos de Linfomas No Hodgkin no requieren tratamiento cuando son asintomáticos. Cuando sí lo requieren, están cubiertos por la canasta Ges de Linfoma, y pueden incluir: quimioterapia, inmunoterapia y radioterapia. Lo mismo ocurre con los Linfomas Hodgkin.